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B e r i t

  • Foto del escritor: Yusesver Contreras
    Yusesver Contreras
  • 29 mar
  • 4 min de lectura

Un día pensé en este versículo, ya tenía días sonando en mi casa, me fui a buscarlo, y para mi sorpresa, lo encontré en el libro de Malaquías, capítulo 4, versículo 6,  en el antiguo testamento “Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición.” Entonces lo leí, y leí el libro completo, es corto, léelo también  estimado lector. 

Estudiando con la ayuda del Espíritu Santo, aprendí: El encargado de hacer volver el corazón, es Elías, lo leo en el versículo anterior, y surgieron más preguntas,  ¿Cómo es que el corazón va a volver?, ¿Por qué tiene que volverse el corazón?, ¿Quiénes son los padres?, ¿Quiénes son los hijos?, ¿A cual maldición se refiere con herir la tierra? … y entonces recibí respuestas, encontré, es necesario que vuelva el corazón de los padres hacia los hijos y el corazón de los hijos hacia los padres para evitar que venga Jehová a herir la tierra con maldición. Aprendamos, Volver, se refiere a un cambio de dirección, arrepentirse y cambiar la dirección del camino que está viviendo. La maldición, es HEREM (Idioma Hebreo), quiere decir, destinado para destrucción total, lo que significa que ya no podía ser rescatado, ni redimido, debía ser destruido para eliminar su influencia, sería eliminado por ofender la santidad de Dios. Algunos de los problemas que se presentaron en la generación de Malaquías son los siguientes: Los hombres abandonan a las "esposas de su juventud" para casarse con mujeres paganas que adoraban a otros dioses. Explotación de los trabajadores, opresión de las viudas y los huérfanos, y maltrato a los extranjeros. Retenían los diezmos y las ofrendas. Ofrecían animales ciegos, cojos y enfermos (Mal. 1:8). Guardaban lo mejor para ellos y daban a Dios "las sobras. Creían que no valía la pena servir a Dios porque veían que a los malos les iba bien. Habían perdido la perspectiva de la eternidad. Apatía: indiferencia religiosa. Aunque cumplían con los ritos, pero sus corazones estaban fríos.

No funciona si solo vuelve el corazón de los padres a los hijos, tampoco que solo volviera el corazón de los hijos a los padres, tenia que ser en las dos direcciones, Dios pide que vuelva el corazón de los padres a los hijos, y que vuelva el corazón de los hijos a los padres. Para que esto se diera así como Dios lo pedía, debía existir un pacto de ambas partes, así como el pacto que Dios hizo con Abraham, pero  se rompió la estructura del pacto, y según vemos en la biblia, el pacto es transgeneracional, Cuando Dios hizo BERIT  con Abraham, también lo hizo con su descendencia. Para que se mantenga el pacto debe haber responsabilidad de los hijos, para que entren  voluntariamente, al pacto de sus padres, y responsabilidad de los padres, al mantener vivo el pacto, enseñándolo. Sin responsabilidad de los hijos, El pacto es una reliquia del pasado. Se queda en lo antiguo porque no va a ser recibido por los hijos, y sin la responsabilidad de los padres el pacto se vuelve un invento sin fundamento. Los hijos serían sin raíces, no conocerán su origen, quienes son, y serían influenciados por cualquier movimiento moderno pagano pasajero que no va en dirección de la eternidad. Pero donde está el pacto, BERIT, están ambas generaciones atadas a la misma promesa. Dios quiere una cadena generacional sólida, no un pueblo dividido. ¿Podemos saber de los inicios de nuestra fe?- SI - ¿Como? - leyendo la palabra, y con el Espíritu Santo que nos da IDENTIDAD DE HIJOS DE DIOS- . El Berit, es un compromiso inquebrantable de Dios con nosotros, con su pueblo, y Dios quiere que vaya de generación en generación sin interrupción. Dios quiere, que regresen a la fe de sus antepasados, recuperen y tengan la pasión y obediencia que tenían los patriarcas. Dios quiere, La sanidad en los hogares.

Familias, no permitan que el pecado rompa la comunicación entre sus miembros, padres dejen de ser egoístas, hijos dejen de ser rebeldes, cuando se rompe la comunicación entre los miembros del hogar no hay relación. Dios quiere reconciliación, sanidad espiritual. Dios el padre, nosotros sus hijos, Si hay amor, no hay egoísmo. Si hay obediencia, no hay rebeldía. Donde hay amor y obediencia esta Dios. El corazón de Dios Padre siempre está vuelto a sus hijos. Nosotros como sus hijos , muchas veces nos encontramos alejados del Padre, Dios quiere que volvamos nuestro corazón a Él. ¿Cómo logramos volver nuestro corazón a Dios? , a través de Jesús, así logramos volver el corazón de nosotros, los hijos, perfectamente al Padre.


Dios Ama - Jesús Honra. Dios ordena - Jesús Obedece. Dios Requiere Sacrificio - Jesús es el sacrificio . 


Un pacto eterno, que no depende de nosotros aquí en la tierra, y nos da un nuevo corazón. JESÚS nos da un nuevo corazón, para que Dios no venga a herir la tierra.


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