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"Ven y ve"

  • Oswaldo Pulilo
  • 17 ago
  • 4 min de lectura

“Felipe halló a Natanael, y le dijo: Hemos hallado a aquel de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José, de Nazaret. Natanael le dijo: ¿De Nazaret puede salir algo de bueno? Le dijo Felipe: Ven y ve.” Juan 1:45-46


Reflexión

Hay personas que llegan a nuestra vida con una historia, una opinión o incluso una herida que les hace difícil creer. A veces nosotros mismos hemos sido así. Escuchamos hablar de Dios, de Su amor y de Sus promesas, pero por dentro pensamos: “¿Será verdad? ¿De verdad Dios puede cambiar mi situación?”.


Natanael tuvo una reacción parecida. Cuando Felipe le habló de Jesús, respondió con una duda bastante directa: “¿De Nazaret puede salir algo de bueno?”. No tenía toda la información y, desde lo que conocía, le costaba creer. Pero Felipe no comenzó una discusión para convencerlo. No lo llenó de argumentos. Simplemente le dijo: “Ven y ve”.


Qué hermosa manera de compartir nuestra fe.


A veces creemos que tenemos que saber responder todas las preguntas para hablar de Dios. Pensamos que necesitamos conocer la Biblia de principio a fin o tener las palabras perfectas. Pero quizá lo que alguien necesita escuchar de nosotros es algo mucho más sencillo: “Ven, conoce a Jesús. Acércate y comprueba por ti mismo lo que Él puede hacer”.


Porque cuando una persona realmente se encuentra con Cristo, algo cambia.


Tal vez alguien cercano a ti hoy está decepcionado de la vida, herido por alguien de la iglesia o simplemente cansado de escuchar palabras religiosas. No lo presiones. No lo juzgues. Muéstrale con tu manera de vivir que Jesús sigue siendo real.


Que vea tu paciencia cuando antes respondía con enojo. Que vea cómo perdonas cuando antes guardabas rencor. Que note que tienes esperanza aun cuando atraviesa dificultades. Que descubra que tu fe no consiste solamente en palabras, sino en una relación viva con Dios.


Y si eres tú quien tiene dudas, también quiero decirte: ven y ve. No tengas miedo de acercarte a Jesús con tus preguntas. Él no se asusta de tus dudas ni se aleja porque estés confundido. Acércate tal como estás.


Natanael fue con Felipe y terminó encontrándose con Jesús. Aquella duda que comenzó con un “¿puede salir algo bueno de Nazaret?” terminó convirtiéndose en una experiencia que transformó su manera de ver al Señor.


Quizá hoy también necesites dar ese paso. No tienes que entenderlo todo primero. Solo acércate. Busca a Jesús. Habla con Él. Lee Su Palabra. Y permite que sea Él quien te muestre quién es.


Ven y ve. Tal vez lo que estás buscando no sea una explicación, sino un encuentro con Cristo.


Oración especial

Señor Jesús, hoy quiero acercarme a Ti tal como soy. Sin máscaras, sin pretender tener todas las respuestas y sin esconder las preguntas que muchas veces guardo dentro de mi corazón.

Gracias porque Tú no me rechazas cuando tengo dudas. Gracias porque puedo buscarte incluso cuando no entiendo lo que estás haciendo en mi vida. Ayúdame a conocerte de verdad, no solamente por lo que otros dicen de Ti, sino por la experiencia de caminar contigo cada día.

Señor, abre mis ojos para reconocer Tu presencia en las cosas sencillas. Que pueda descubrirte en una palabra que llega justo cuando la necesito, en una puerta que se abre, en una persona que aparece en el momento indicado y también en esos momentos silenciosos en los que parece que no sucede nada.

Si alguna persona cercana a mí está lejos de Ti, dame sabiduría para acercarla con amor. Que mi vida pueda ser una invitación sincera para que otros conozcan Tu bondad. Ayúdame a demostrar con mis acciones aquello que muchas veces mis palabras no consiguen explicar.

Y si hoy soy yo quien está cansado, confundido o desanimado, recuérdame que todavía puedo acercarme a Ti. No necesito tener todo resuelto para buscarte. Solo necesito dar el primer paso.

Jesús, quiero conocerte más. Quiero confiar más en Ti y permitir que Tu amor transforme mi manera de pensar, de hablar y de vivir.

Haz de mi vida un testimonio sencillo y verdadero. Que alguien pueda mirar mi camino y sentir el deseo de decir: “Yo también quiero conocer a ese Jesús”.

Gracias porque sigues llamándome a acercarme a Ti. En Tu nombre, Jesús, amén.


Aplicación práctica

  • Acércate a Jesús con honestidad. Habla con Él de tus dudas, preocupaciones y emociones tal como son.

  • No intentes convencer a todos. Comparte tu fe desde tu experiencia y deja que Dios haga Su obra en cada corazón.

  • Deja que tus acciones hablen. Una actitud paciente, un perdón sincero o una ayuda desinteresada pueden decir mucho de Cristo.

  • Invita sin presionar. Si alguien está distante de Dios, acompáñalo con amor, oración y respeto.

  • Busca conocer más a Jesús. Dedica unos minutos cada día a leer los Evangelios y descubrir cómo era Su manera de amar, servir y relacionarse con las personas.

  • Recuerda tu propio “ven y ve”. Piensa en alguna ocasión en la que Dios se hizo presente en tu vida y agradece por ella.

  • No necesitas tener todas las respuestas para acercarte a Jesús.


Por Oswaldo Pupilo.!!!

Miércoles 12 de Agosto del 2026

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